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A:
Los Derechos de Allah
1- En cuanto al mayor de los derechos de Allah,
es que le adores sin asociarle nada. Cuando haces eso con sinceridad
(ijlas), El se autoprescribe darte suficiencia en los asuntos
de este y del otro mundo y reservar para tí lo que desees
del primero.
2- El derecho de tu yo (nafs) que debes
observar, es que te empeñes en obedecer a Allah. Después
darás a tu lengua su derecho, a tu oído su derecho,
a tu vista su derecho, a tu mano su derecho, a tu pierna su derecho,
a tu estómago su derecho, a tu sexo su derecho, y buscas
la ayuda de Allah en todo ésto.
3- En cuanto al derecho de tu lengua, consiste en que la consideres
demasiado noble para la obscenidad, la habitúes a lo bueno[i],
le impongas educación así como reposo, salvo que
sea necesario y beneficioso para la religión o la vida
mundanal, la refrenes de cualquier injerencia o intromisión
denigrante en la que no hay sino muy poco beneficio y de la que
no se está a salvo de su perjuicio ni aún con su
infrecuencia. Que los fundamentos e indicios lógicos sean
considerados, ya que cuando el inteligente se engalana con su
intelecto, ello resulta en un buen proceder de su lengua. No hay
Fuerza sino en Allah, Altísimo y Majestuoso.
4- En cuanto al derecho del oído es que lo mantengas
exento de ser convertido en un medio de lo que llega al corazón,
a menos que sea una noble conversación sobre un ausente,
que inspire lo bueno en tu corazón y produzca una noble
virtud. Esta es la puerta que tienen las palabras hacia el corazón,
que le brinda las diferentes cualidades, buenas o malas. No hay
Fuerza sino en Allah[ii].
5- En cuanto al derecho de tu vista es que bajes la mirada frente
a cualquier cosa que sea ilícita, que no abuses de ella
salvo en aquello que de lugar a una enseñanza tal por la
que adquieras perspicacia o aproveches un conocimiento, ya que
ciertamente, la vista es la puerta para la reflexión[iii].
6- En cuanto al derecho de tus piernas es que no las uses para
caminar hacia lo que te está vedado, que no las conviertas
en tu montura para el camino que, para la gente que marcha por
éste, es inestable, ya que ellas son las que te transportan
y (sólo) por tu intermedio marchan por el sendero de la
religión, y tú eres quien decide. No hay Fuerza
sino en Allah[iv].
7- En cuanto al derecho de tu mano es que no la tiendas hacia
lo que es ilícito para tí, no sea cosa que al extenderla
tomes lo que te asegure a la larga el castigo de Allah, y a la
corta la reprobación de la gente[v], que no la alejes de
aquello que Allah prescribió, sino que debes honrarla absteniéndote
(incluso) de la mayoría de lo que le es lícito y
tendiéndola hacia la mayoría de lo que no le afecte.
Si la mano es refrenada y ennoblecida a la corta, se hace acreedora
a la larga de la mejor de las recompensas[vi].
8- En cuanto al derecho de tu estómago es que no lo hagas
un recipiente de lo que para tí es ilícito, ya sea
en mucha o poca cantidad; que le procures lo lícito y que
aún así no te sobrepases del límite del (consumo
para el) fortalecimiento, llegando a la indolencia y la pérdida
de la dignidad; que lo controles cuando sienta el hambre y la
sed. Ciertamente que el saciarse de una forma que lleva a la persona
hasta el hartazgo es en realidad holgazanería, torpeza
y un obstáculo para la bondad y la nobleza. Beber hasta
hartarse de una forma que lleva a la persona hasta la saturación,
es en realidad causa de estupidez, ignorancia y pérdida
de la dignidad[vii].
9- En cuanto al derecho de tu sexo es que lo resguardes de lo
que es ilícito y que lo ayudes mediante el recato en la
mirada, y en verdad que ésta es la mejor de las ayudas.
También mediante el incremento del recuerdo de la muerte,
del compromiso de tu alma para con Allah e infundiéndole
el temor a El. A Allah corresponde la impecabilidad y la protección.
No hay Poder ni Fuerza sino en El[viii].
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[i] En las versiones citadas en Al-Jisal y en Man la Iahduruhul
Faqih, después de la habitúes a lo bueno,
sólo dice: la refrenes de cualquier injerencia en
la que no hay ningún beneficio, que sea amable con las
personas y hable bien de las mismas.
[ii] En esas dos versiones sólo dice: que lo mantengas
exento de escuchar maledicencia (gaibah) o lo que es ilícito
escuchar.
[iii] En las dos versiones citadas sólo dice: que
bajes la mirada frente a cualquier cosa que te sea ilícita
y que reflexiones en lo que ves.
[iv] En las versiones citadas sólo dice: que no
camines con ellas hacia lo que es ilícito. Es sobre ellas
donde te yergues, así que deberías cuidar que ellas
no te hagan resbalar y caer hacia el fuego.
[v] A la larga o a la corta es el castigo en el más
allá y en este mundo respectivamente. El castigo mundanal
es la censura de la gente y el del más allá el castigo
de Allah.
[vi] En las dos versiones citadas sólo dice: que
no la tiendas hacia lo que es ilícito para ti.
[vii] En las dos versiones citadas sólo dice: que
no lo hagas un recipiente de lo ilícito y que no comas
hasta el hartazgo.
[viii] En las dos versiones citadas sólo dice: que
lo protejas de la fornicación y lo resguardes de las miradas.
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