9. El arrepentimiento (At taueba)
1. Denuncia por Alá y Su
Enviado de la alianza que habéis concertado con
los asociadores:
2. «Circulad por la tierra
durante cuatro meses. Pero sabed que no podréis
escapar de Alá y que Alá llenará de vergüenza a
los infieles».
3. Proclama de Alá y Su
Enviado, dirigida a los hombres el día de la peregrinación
mayor. «Alá no es responsable de los asociadores,
y Su Enviado tampoco. Si os arrepentís será mejor
para vosotros. Pero, si volvéis la espalda, sabed
que no escaparéis de Alá». ¡Anuncia a los infieles
un castigo doloroso!
4. Se exceptúan los asociadores
con quienes habéis concertado una alianza y no os
han fallado en nada ni han ayudado a nadie contra
vosotros. Respetad vuestra alianza con ellos durante
el plazo convenido. Alá ama a quienes Le temen.
5. Cuando hayan transcurrido
los meses sagrados, matad a los asociadores dondequiera
que les encontréis. ¡Capturadles! ¡Sitiadles! ¡Tendedles
emboscadas por todas partes! Pero si se arrepienten,
hacen la azalá y dan el azaque, entonces ¡dejadles
en paz! Alá es indulgente, misericordioso.
6. Si uno de los asociadores
te pide protección concédesela, para que oiga la
Palabra de Alá. Luego, facilítale la llegada a un
lugar en que esté seguro. Es que son gente que no
sabe.
7. ¿Cómo podrán los asociadores
concertar una alianza con Alá y con Su Enviado,
a no ser aquéllos con quienes concertasteis una
alianza junto a la Mezquita Sagrada? Mientras cumplan
con vosotros, cumplid con ellos. Alá ama a quienes
Le temen.
8. ¿Cómo si, cuando os vencen,
no respetan alianza ni compromiso con vosotros?
Os satisfacen con la boca, pero sus corazones se
oponen y la mayoría son unos perversos.
9. Han malvendido los signos
de Alá y han desviado a otros de Su camino. ¡Qué
detestable es lo que han hecho!
10. No respetan alianza
ni compromiso con el creyente. ¡ ésos son los que
violan la ley!
11. Pero si se arrepienten,
hacen la azalá y dan el azaque, entonces serán vuestros
hermanos en religión. Exponemos claramente las aleyas
a gente que sabe.
12. Pero, si violan sus
juramentos después de haber concluido una alianza
y atacan vuestra religión, combatid contra los jefes
de la incredulidad. No respetan ningún juramento.
Quizás, así, desistan.
13. ¿Cómo no vais a combatir
contra gente que ha violado su juramento, que hubiera
preferido expulsar al Enviado y os atacó primero?
¿Les tenéis miedo, siendo así que Alá tiene más
derecho a que Le tengáis miedo? Si es que sois creyentes...
14. ¡Combatid contra ellos!
Alá le castigará a manos vuestras y les llenará
de vergüenza, mientras que a vosotros os auxiliará
contra ellos, curando así los pechos de gente creyente
15. y desvaneciendo la
ira de sus corazones. Alá se vuelve hacia quien
Él quiere. Alá es omnisciente, sabio.
16. ¿O es que habéis creído
que se os iba a dejar en paz y que Alá aún no conoce
a quienes de vosotros han combatido sin trabar amistad
con nadie, fuera de Alá, de Su Enviado y de los
creyentes? Alá está bien informado de lo que hacéis.
17. Los asociadores no
deben cuidar del mantenimiento de las mezquitas
de Alá, siendo testigos contra sí mismos de su incredulidad.
Ésos, ¡qué vanas son sus obras! ¡Estarán en el Fuego
eternamente!
18. Que sólo cuide del
mantenimiento de las mezquitas de Alá quien crea
en Alá y en el último Día, haga la azalá, dé el
azaque y no tenga miedo sino de Alá. Quizás ésos
sean de los bien dirigidos...
19. ¿Vais a comparar al
que da de beber a los peregrinos y cuida del mantenimiento
de la Mezquita Sagrada con el que cree en Alá y
en el último Día y lucha por Alá? No son iguales
para Alá. Alá no dirige al pueblo impío.
20. Quienes crean, emigren
y luchen por Alá con su hacienda y sus personas
tendrán una categoría más elevada junto a Alá. Ésos
serán los que triunfen.
21. Su Señor les anuncia
Su misericordia y satisfacción, así, como jardines
en los que gozarán de delicia sin fin,
22. en los que estarán
eternamente, para siempre. Alá tiene junto a Sí
una magnífica recompensa.
23. ¡Creyentes! No toméis
como amigos a vuestros padres y a vuestros hermanos
si prefieren la incredulidad a la fe. Quienes de
vosotros les consideran amigos, ésos son los impíos.
24. Di: «Si preferís vuestros
padres, vuestros hijos varones, vuestros hermanos,
vuestras esposas, vuestra tribu, la hacienda que
habéis adquirido, un negocio por cuyo resultado
teméis y casas que os placen, a Alá y a Su Enviado
y a la lucha por Su causa, esperad a que venga Alá
con Su orden...» Alá no dirige al pueblo perverso.
25. Alá os ha ayudado a
vencer en muchos sitios. Y el día de Hunayn, cuando,
complacidos por vuestro gran número, éste no os
sirvió de nada; cuando la tierra, a pesar de su
vastedad, os resultó angosta y volvisteis la espalda
para huir.
26. Alá, entonces, envió
de los alto Su sakina sobre Su Enviado y
sobre los creyentes. Hizo también descender legiones
invisibles a vuestros ojos y castigó a los que no
creían. Ésa es la retribución de los infieles.
27. Pero, después de eso,
Alá se volverá hacia quien Él quiera. Alá es indulgente,
misericordioso.
28. ¡Creyentes! Los asociadores
son mera impureza. ¡Que no se acerquen, pues, a
la Mezquita Sagrada después de este su año! Si teméis
escasez, Alá os enriquecerá por favor Suyo, si quiere.
Alá es omnisciente, sabio.
29. ¡Combatid conta quienes,
habiendo recibido la Escritura, no creen
en Alá ni en el último Día, ni prohíben lo que Alá
y Su Enviado han prohibido, ni practican la religión
verdadera, hasta que, humillados, paguen el tributo
directamente!
30. Los judíos dicen: «Uzayr
es el hijo de Alá». Y los cristianos dicen: «El
Ungido es el hijo de Alá». Eso es lo que dicen de
palabra. Remedan lo que ya antes habían dicho los
infieles. ¡Que Alá les maldiga! ¡Cómo pueden ser
tan desviados!
31. Han tomado a sus doctores
y a sus monjes, así como al Ungido, hijo de María,
como señores, en lugar de tomar a Alá cuando las
órdenes que habían recibido no eran sino de servir
a un Dios Uno. ¡No hay más dios que Él! ¡Gloria
a Él! ¡Está por encima de lo que Le asocian!
32. Quisieran apagar de
un soplo la Luz de Alá pero Alá no desea sino que
resplandezca, a despecho de los infieles.
33. Él es Quien ha mandado
a Su Enviado con la Dirección y con la religión
verdadera para que, a despecho de los asociadores,
prevalezca sobre toda otra religión.
34. ¡Creyentes! Muchos
doctores y monjes devoran, sí, la hacienda ajena
injustamente, desviando a otros del camino de Alá.
A quienes atesoran oro y plata y no lo gastan por
la causa de Alá, anúnciales un castigo doloroso,
35. el día que esos metales
se pongan candentes en el fuego de la gehena y sus
frentes, costados y espaldas sean marcados con ellos:
«Esto es lo que atesorabais para vosotros. ¡Gustad,
pues, lo que atesorabais!»
36. El número de meses,
para Alá, es de doce. Fueron inscritos en la Escritura
de Alá el día que creó los cielos y la tierra. De
ellos, cuatro son sagrados: ésa es la religión verdadera.
¡No seáis injustos con vosotros mismos no respetándolos!
¡Y combatid todos contra los asociadores como ellos
también combaten todos contra vosotros! Y sabed
que Alá está con los que Le temen.
37. El mes intercalar no
significa más que un incremento en la incredulidad,
con la que se extravían los infieles. Lo declaran
profano un año y sagrado otro año, para estar de
acuerdo con el número de lo que Alá ha declarado
sagrado, declarando así profano lo que Alá ha declarado
sagrado. La malicia de sus obras ha sido engalanada,
pero Alá no dirige al pueblo infiel.
38. ¡Creyentes! ¿Qué os
pasa? ¿Por qué, cuando se os dice: «¡Id a la guerra
por la causa de Alá!» permanecéis clavados en tierra?
¿Preferís la vida de acá a la otra? Y ¿qué es el
breve disfrute de la vidad de acá comparado con
la otra, sino bien poco...?
39. Si no vais a la guerra,
os infligirá un doloroso castigo. Hará que otro
pueblo os sustituya, sin que podáis causarle ningún
daño. Alá es omnipotente.
40. Si le negáis auxilio,
Alá sí que le auxilió cuando, expulsado por los
infieles, con un solo compañero, le decía a éste
estando los dos en la cueva: «¡No estés triste!
¡Alá está con nosotros!» Alá hizo descender sobre
él Su sakina y le reforzó con legiones invisibles
a vuestros ojos. Alá puso Su Palabra por encima
de la palabra de los infieles.. Alá es poderoso,
sabio.
41. ¡Id a la guerra, tanto
si os es fácil como si os es difícil! ¡Luchad por
Alá con vuestra hacienda y vuestras personas! Es
mejor para vosotros. Si supierais...
42. Si se hubiera tratado
de una ventaja inmediata o de un viaje corto, te
habrían seguido, pero el objetivo les ha parecido
distante. Jurarán por Alá: «Si hubiéramos podido,
os habríamos acompañado a la guerra». Se pierden
a sí mismos. Alá sabe que mienten.
43. ¡Que Alá te perdone!
¿Por qué les has dispensado antes de haber distinguido
a los sinceros de los que mienten?
44. Quienes creen en Alá
y en el último Día no te piden dispensa cuando de
luchar con su hacienda y sus personas se trata.
Alá conoce bien a quienes Le temen.
45. Sólo te piden dispensa
quienes no creen en Alá y en el último Día, aquéllos
cuyos corazones están llenos de dudas y que, por
dudar, vacilan.
46. Si hubieran querido
ir a la guerra, se habrían preparado para ello,
pero Alá no ha aprobado su marcha. Les ha infundido
pereza y se les ha dicho: «¡Quedaos con los que
se quedan!»
47. Si os hubieran acompañado
a la guerra, no habrían hecho más que aumentar la
confusión y habrían sembrado la desconfianza entre
vosotros, buscando soliviantaros. Hay entre vosotros
quienes dan oídos a lo que dicen, pero Alá conoce
bien a los impíos.
48. Ya buscaron antes soliviantar
y enredaron bien tus asuntos hasta que vino la Verdad
y apareció la orden de Alá, a despecho de ellos.
49. Hay entre ellos quien
dice: «Dispénsame y no me tientes!» Pero ¿es que
no han caído ya en la tentación? La gehena, ciertamente,
cercará a los infieles.
50. Si te sucede algo bueno,
les duele, y, si te aflige una desgracia, dicen:
«¡Ya hemos tomado nuestras precauciones!» Y se van
tan contentos...
51. Di: «Sólo podrá ocurrirnos
lo que Alá nos haya predestinado. Él es nuestro
Dueño. ¡Que los creyentes, pues, confíen en Alá!»
52. Di: «Qué podéis esperar
para nosotros sino una de las dos contingencias
más bellas?» Nosotros, en cambio, esperamos que
Alá os aflija con un castigo venido de Él o a manos
nuestras. ¡Esperad, pues! Nosotros también esperamos
con vosotros.
53. Di: «Da lo mismo que
deis limosna a gusto o a disgusto, pues no se os
ha de aceptar, ya que sois gente perversa».
54. Lo único que ha impedido
que su limosna sea aceptada es que no creen en Alá
ni en Su Enviado, no acuden a la azalá sino perezosamente
y no dan limosna sino a disgusto.
55. ¡No te maravilles de
su hacienda ni de sus hijos! Alá sólo quiere con
ello castigarles en la vida de acá y que exhalen
su último suspiro siendo infieles.
56. Juran por Alá que son,
sí, de los vuestros, pero no lo son, sino que son
gente que tiene miedo.
57. Si encontraran un refugio
o cuevas o algún sitio donde poder esconderse irían
allá a toda prisa.
58. Algunos de ellos te
critican a propósito de las limosnas. Si se les
da de ellas, están contentos; si no se les da de
ellas, se enfadan.
59. Si quedaran satisfechos
de lo que Alá y Su Enviado les han dado y dijeran:
«¡Alá nos basta! Alá nos dará de Su favor y Su Enviado
también. ¡Deseamos ardientemente a Alá!»...
60. Las limosnas son sólo
para los necesitados, los pobres, los limosneros,
aquéllos cuya voluntad hay que captar, los cautivos,
los insolventes, la causa de Alá y el viajero. Es
un deber impuesto por Alá. Alá es omnisciente, sabio.
61. Hay entre ellos quienes
molestan al Profeta y dicen: «¡Es todo oídos!» Di:
«Por vuestro bien es todo oídos. Cree en Alá y tiene
fe en los creyentes. Es misericordioso para aquéllos
de vosotros que creen». Quienes molesten al Enviado
de Alá, tendrán un castigo doloroso.
62. Os juran por Alá por
satisfaceros, pero Alá tiene más derecho, y Su Enviado
también, a que Le satisfagan. Si es que son creyentes...
63. ¿No saben que quien
se opone a Alá y a Su Enviado tendrá eternamente
el Fuego de la gehena? ¡Qué enorme deshonra..!
64. Los hipócritas temen
la revelación de una sura que les informe del contenido
de sus corazones. Di: «¡Burlaos, que ya sacará Alá
lo que teméis!»
65. Si les preguntas, dicen:
«No hacíamos más que parlotear y bromear». Di: «¡Os
burlabais de Alá, de Sus signos y de Su Enviado?»
66. ¡No os disculpéis!
Habéis dejado de creer después de haber creído y,
si perdonamos a alguno de vosotros, castigaremos
a otros por haber sido pecadores.
67. Los hipócritas y las
hipócritas son todos uno. Ordenan lo que está mal
y prohíben lo que está bien. Cierran sus manos.
Han olvidado a Alá y Él les ha olvidado. Los hipócritas
son los perversos.
68. Alá ha amenazado a
los hipócritas, a las hipócritas y a los infieles
con el fuego de la gehena, en el que estarán eternamente.
Les bastará. ¡Qué Alá les maldiga! Tendrán un castigo
permanente.
69. Lo mismo les pasó a
los que os precedieron. Eran más fuertes que vosotros,
más ricos y tenían más hijos. Disfrutaron de su
parte. Disfrutad vosotros también de vuestra parte,
como vuestros antecesores disfrutaron de la suya.
Habéis parloteado igual que ellos. Vanas fueron
sus obras en la vida de acá y vanas lo serán en
la otra. Ésos son los que pierden.
70. ¿No se han enterado
de lo que pasó a quienes les precedieron: el pueblo
de Noé, los aditas, los tamudeos, el pueblo de Abraham,
los madianitas y los de las vueltas de arriba abajo?
Sus enviados vinieron a ellos con las pruebas claras.
No fue Alá quien fue injusto con ellos, sino que
ellos lo fueron consigo mismos.
71. Pero los creyentes
y las creyentes son amigos unos de otros. Ordenan
lo que está bien y prohíben lo que está mal. Hacen
la azalá, dan el azaque y obedecen a Alá y a Su
Enviado. De ésos se apiadará Alá. Alá es poderoso,
sabio.
72. Alá ha prometido a
los creyentes y a las creyentes jardines por cuyos
bajos fluyen arroyos, en los que estarán eternamente,
y viviendas agradables en los jardines del edén.
Pero la satisfacción de Alá será mejor aún. ¡Ése
el éxito grandioso!
73. ¡Profeta! ¡Combate
contra los infieles y los hipócritas, sé duro con
ellos! Su refugio será la gehena. ¡Qué mal fin...!
74. Juran por Alá que no
han profesado la incredulidad, cuando la verdad
es que sí. Han apostado después de haber abrazado
el islam. Aspiraban a algo que no han conseguido
y han quedado resentidos sólo por no haber obtenido
más que aquello con que Alá y Su Enviado les han
enriquecido, por favor Suyo. Sería mejor para ellos
que se arrepintieran. Si vuelven la espalda, Alá
les infligirá un castigo doloroso en la vida de
acá y en la otra. No encontrarán en la tierra amigo
ni auxiliar.
75. Algunos de ellos han
concertado una alianza con Alá: «Si nos da algo
de Su favor, sí que daremos limosna, sí que seremos
de los justos».
76. Pero, cuando les da
algo de Su favor, se muestran avaros de ello, vuelven
la espalda y se van.
77. Así, ha infundido en
su ánimo la hipocresía hasta el día que Le encuentren,
por haber faltado a lo que habían prometido a Alá
y por haber mentido.
78. ¿No saben que Alá conoce
sus secretos y sus conciliábulos, y que Alá conoce
a fondo las cosas ocultas?
79. Son ellos los que critican,
tanto a los creyentes que, espontáneamente, dan
limosna, como a quienes sólo con un gran esfuerzo
consiguen darla. Se burlan de ellos. También Alá
se burlará de ellos y tendrán un castigo doloroso.
80. Da lo mismo que pidas
o no que se les perdone. Aunque lo pidieras setenta
veces, Alá no les perdonaría, porque no han creído
en Alá y en Su Enviado. Alá no dirige al pueblo
perverso.
81. Los dejados atrás se
alegraron de poder quedarse en casa en contra del
Enviado de Alá. Les repugnaba luchar por Alá con
su hacienda y sus personas y decían: «No vayáis
a la guerra con este calor». Di: «El fuego de la
gehena es aún más caliente». Si entendieran...
82. ¡Que rían, pues, un
poco! Ya llorarán, y mucho, como retribución de
lo que han cometido.
83. Si Alá vuelve a llevarte
a un grupo de ellos y te piden permiso para ir a
la guerra, di: «¡No iréis nunca conmigo! ¡No combatiréis
conmigo contra ningún enenmigo! Preferisteis una
vez quedaros en casa. ¡Quedaos, pues, con los que
se quedan detrás!»
84. ¡No ores nunca por
ninguno de ellos cuando muera, ni te detengas ante
su tumba! No han creído en Alá y en Su Enviado y
han muerto en su perversidad.
85. ¡ No te maravilles
de su hacienda y de sus hijos! Alá sólo quiere con
ello castigarles en la vida de acá y que exhalen
su último suspiro siendo infieles.
86. Cuando se revela una
sura: «¡Creed en Alá y combatid junto a Su Enviado»,
los más ricos de ellos te piden permiso y dicen:
«¡Deja que nos quedemos con los que se quedan!»
87. Prefieren quedarse
con las mujeres dejadas detrás. Han sido sellados
sus corazones, así que no entienden.
88. Pero el Enviado y los
que con él creen combaten con su hacienda y sus
personas. Suyas serán las cosas buenas. Ésos son
los que prosperarán.
89. Alá les ha preparado
jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los
que estarán eternamente ¡Ése es el éxito grandioso.
90. Los beduinos que se
excusan vienen a que se les dé permiso. Los que
mienten a Alá y a Su Enviado se quedan en casa.
Un castigo doloroso alcanzará a los que de ellos
no crean.
91. Si son sinceros para
con Alá y con Su Enviado, no habrá nada que reprochar
a los débiles, a los enfermos, a los que no encuentran
los medios. No hay motivo contra los que obran con
honradez. Alá es indulgente, misericordioso.
92. Tampoco contra aquéllos
a quienes, viniendo a ti para que les facilites
montura, dices: «No os encuentro montura» y se vuelven
con los ojos arrasados de lágrimas de tristeza porque
no encuentran los medios.
93. Sólo hay motivo contra
los que, siendo ricos, te piden permiso. Prefieren
quedarse con las mujeres dejadas detrás. Alá ha
sellado sus corazones, así que no saben.
94. Se excusarán ante vosotros
cuando volváis a ellos. Di: «¡No os excuséis! ¡No
vamos a creeros! Alá ya nos ha informado acerca
de vosotros. Alá y Su Enviado verán vuestras obras.
Luego, se os devolverá al Conocedor de lo oculto
y de lo patente y ya os informará Él de lo que hacíais».
95. Cuando regreséis a
ellos os pedirán, jurando por Alá, que les dejéis.
Dejadles, pues, son una abominación. Su morada será
la gehena como retribución de lo que han cometido.
96. Os conjuran que aceptéis
sus excusas. Pero, si vosotros las aceptáis, Alá
no las aceptará del pueblo perverso.
97. Los beduinos son los
más infieles, los más hipócritas y los más propensos
a ignorar las leyes contenidas en la revelación
de Alá a Su Enviado. Alá es omnisciente, sabio.
98. Algunos beduinos consideran
como onerosa obligación pecuniaria lo que gastan,
y acechan vuestras vicisitudes. ¡Que sean ellos
los que sufran un revés! Alá todo lo oye, todo lo
sabe.
99. Pero hay otros beduinos
que creen en Alá y en el último Día y consideran
lo que gastan y las oraciones del Enviado como medios
de acercarse a Alá. ¿No es esto para ellos un medio
de acercarse? Alá les introducirá en Su misericordia.
Alá es indulgente, misericordioso.
100. Alá está satisfecho
de los más distinguidos -los primeros de los emigrados
y de los auxiliares-, y de quienes les siguieron
en sus buenas obras. Ellos también estarán satisfechos
de Él, Que les ha preparado jardines por cuyos bajos
fluyen arroyos en los que estarán eternamente, para
siempre. ¡Ése es el éxito grandioso!
101. Entre los beduinos
que os rodean y entre los medineses hay hipócritas
que se obstinan en su hipocresía. Tú no les conoces,
Nosotros les conocemos. Les castigaremos dos veces.
Luego, serán enviados a un castigo terrible.
102. Otros en cambio,
reconocen sus pecados. Han mezclado obras buenas
con otras malas. Tal vez Alá se vuelva a ellos.
Alá es indulgente, misericordioso.
103. ¡Deduce de sus bienes
una limosna para limpiarles y purificarles con ella!
¡Y ora por ellos! Tu oración les sosiega. Alá todo
lo oye, todo lo sabe.
104. ¿No saben que Alá
es Quien acepta el arrepentimiento de Sus siervos
y recibe las limosnas y que Alá es el Indulgente,
el Misericordioso?
105. Di: «¡Allá vosotros!
Alá verá vuestras obras, así como Su Enviado y los
creyentes. Se os devolverá al Conocedor de lo oculto
y de lo patente y ya os informará Él de lo que hacíais».
106. A otros se les hace
esperar la decisión de Alá: castigo o misericordia.
Alá es omnisciente, sabio.
107. Quienes edificaron
una mezquita con ánimo de dañar para ayuda de la
incredulidad, para dividir a los creyentes y como
refugio para quien había hecho antes la guerra a
Alá y a Su Enviado, juran solemnemente: «¡No quisimos
sino lo mejor!» Pero Alá es testigo de que mienten.
108. ¡No ores nunca en
esa mezquita! Una mezquita fundada desde el primer
día en el temor de Alá tiene más derecho a que ores
en ella. La frecuentan hombres que gustan de purificarse
y Alá ama a los que se purifican.
109. ¿Quién es mejor:
quien ha cimentado su edificio en el temor de Alá
y en Su satisfacción o quien lo ha cimentado al
borde de una escarpa desgastada por la acción del
agua y desmoronadiza, que se derrumba arrastrándole
al fuego de la gehena? Alá no dirige al pueblo impío.
110. El edificio que se
han construido no dejará de ser motivo de duda en
sus corazones, a menos que éstos se hagan pedazos.
Alá es omnisciente, sabio.
111. Alá ha comprado a
los creyentes sus personas y su hacienda, ofreciédoles,
a cambio, el Jardín. Combaten por Alá: matan o les
matan. Es una promesa que Le obliga, verdad, contenida
en la Tora. en el Evangelio y en el
Corán. Y ¿quién respeta mejor su alianza
que Alá? ¡Regocijaos por el trato que habéis cerrado
con É1! ¡Ése es el éxito grandioso!
112. Quienes se arrepienten
sirven a Alá, Le alaban, ayunan, se inclinan, se
prosternan, ordenan lo que está bien y prohíben
lo que está mal, observan las leyes de Alá... ¡Y
anuncia la buena nueva a los creyentes!
113. El Profeta y los
creyentes no deben pedir el perdón de los asociadores,
aunque sean parientes suyos, después de haber visto
claramente que morarán en el fuego de la gehena.
114. El perdón que Abraham
pidió para su padre no fue sino en virtud de una
promesa que le había hecho; pero, cuando vio claramente
que era enemigo de Alá, se desentendió de él. Abraham
era, ciertamente, tierno, benigno.
115. Alá, después de haber
dirigido a un pueblo, no va a extraviarle sin antes
haberle enseñado lo que debe temer. Alá es omnisciente.
116. De Alá es el dominio
de los cielos y de la tierra. Él da la vida y da
la muerte. No tenéis, fuera de Alá, amigo ni auxiliar.
117. Alá se ha vuelto
al Profeta, a los emigrados y a los auxiliares,
que le siguieron en una hora de apuro, luego de
haberse casi desviado los corazones de algunos de
ellos. Se ha vuelto, depués, a ellos. Alá es con
ellos manso, misericordioso.
118. Y a los tres que
fueron dejados atrás hasta que la tierra, a pesar
de su vastedad, les resultó angosta, y sus espíritus
se angustiaron también, y creyeron que no había
más refugio contra Alá que Él mismo. Luego, se volvió
a ellos para que se arrepintieran. Alá es el Indulgente,
el Misericordioso.
119. ¡Creyentes! Temed
a Alá y estad con los sinceros.
120. Los medineses y los
beduinos que acampan a su alrededor no deben quedarse
a la zaga del Enviado de Alá ni preferir el bienestar
propio al de él. Si lo hacen así, no padecerán sed,
ni fatiga, ni hambre por Alá. Todo suelo que pisen,
para irritación de los infieles, y toda ventaja
que obtengan sobre el enemigo, serán inscritos como
obra buena. Alá no deja de remunerar a quienes hacen
el bien.
121. No gastarán nada,
ni poco ni mucho, no atravesarán valle alguno, que
no quede todo inscrito en su favor, para que Alá
les retribuya sólo por sus mejores obras.
122. No tienen por qué
acudir todos los creyentes. Que de cada agrupación
de ellos sólo algunos acudan a instruirse en la
Religión, a fin de advertir a los suyos cuando regresen
a ellos. Quizás, así tengan cuidado.
123. ¡Creyentes! ¡Combatid
contra los infieles que tengáis cerca! ¡Que os encuentren
duros! ¡Sabed que Alá está con los que Le temen!
124. Cuando se revela
una sura, hay algunos de ellos que dicen: «Ésta
¿a quién de vosotros le ha aumentado la fe?» Se
la aumenta a los que creen, y de ello se regocijan,
125. mientras que a los
enfermos de corazón les aumenta la mancha que ya
tenían y mueren siendo infieles.
126. ¿Es que no ven que
se les prueba una o dos veces al año? Pero ni se
arrepienten ni se dejan amonestar.
127. Y cuando se revela
una sura, se miran unos a otros: «¿Os ve alguien?»
Luego, se van. Alá ha desviado sus corazones, porque
son gente que no entiende.
128. Os ha venido un Enviado
salido de vosotros. Le duele que sufráis, anhela
vuestro bien. Con los creyentes es manso, misericordioso.
129. Si te vuelven la
espalda, di: «¡Alá me basta! ¡No hay más dios que
Él! ¡En Él confío! ¡Él es el Señor del Trono augusto!»