UN HOMBRE POBRE EN EL PALACIO
Un día,
un hombre pobre y descuidado se presentó ante la puerta del
palacio del Rey. Era un hombre harapiento y no estaba vestido adecuadamente
como para ser llevado ante el Monarca.
"No puedes entrar al palacio con esos harapos", le dijeron.
El hombre insistió.
Comenzó a discutir con los guardias. Levantó tan alto
su voz que el Rey le escuchó.
El Rey envió
por el hombre.
Cuando el hombre
llegó ante el Rey, los nobles que allí estaban levantaron
el ceño. Qué estaba haciendo este menesteroso en ese
lugar?
¿"Cuál
es tu problema"? , preguntó el Rey.
"Oh, tengo
muchos problemas. Pero el más inmediato es que sus guardias
rehusaron mi entrada al palacio.¿ Acaso no soy vuestro súbdito?
"Sí
lo eres
por supuesto que lo eres. Pero debes vestirte apropiadamente
y como es debido. Dijo el Rey.
El hombre pobre
miró y dijo: "Oh Rey, no está mal entrar al palacio
en harapos y con la manos vacías . Pero salir del palacio
con la manos vacías y en harapos
eso, es una gran desgracia"
|